«La fotografía, como medio de gran alcance de la expresión y de comunicaciones, ofrece una variedad infinita de opiniones, de interpretaciones y de ejecuciones.» Ansel Adams

 

   



Vivian Maier: Un retrato de la vida desde el anonimato

Vivian Maier: Un retrato de la vida desde el anonimato
Por Adriana Peralta



Sin duda el arte fotográfico de Vivian Maier es espectacular. Ella tenía un gusto exquisito para retratar el día a día de las ciudades y las personas. En mi opinión, se podría considerar una de las mejores fotógrafas del siglo XX.
En sus fotografías —la mayoría en blanco y negro— se observa la vitalidad de las personas a las que retrató.
Por la abundancia del trabajo y la excelente calidad técnica cualquier persona sospechara que Maier recibió los mejores cursos de arte y fotografía, pero no fue así.
Vivian Maier era una fotógrafa amateur que se dedicaba a retratar la vida de quienes la rodeaban y de la ciudad donde residía. Era una fotógrafa de la calle.
La mayor parte del trabajo de Maier son imágenes espontáneas, parece que desde el anonimato tomó todas las imágenes.
anonimato fue una constante en la vida de Maier, tanto así, que sus fotografías nunca fueron expuestas durante su vida y pudieron haber permanecido así hasta que la suerte, casualidad o destino hizo que John Maloof las descubriera en 2007.
Maloof es un fotógrafo que, mientras escribía un libro de Historia, fue a una subasta en busca de fotografías viejas como material para su libro. Por US$380,00 compró una caja llena de negativos de fotografías de Chicago.
Poco a poco comenzó a estudiar esos negativos, no sabía si eran buenas fotos o no, a él le interesaba la historia que de ellos pudiera obtener.
El fotógrafo se fue dando cuenta que lo que tenía en sus manos era oro, una colección de imágenes con excelente calidad y con mucha fortaleza en los retratos. Empezó a tocar puertas para que ese material fuera expuesto, al tiempo que intentaba averiguar quién era la persona que tomó esas fotos.




Al mejor estilo de un moderno Sherlock Holmes,  Maloof comenzó a estudiar con detenimiento la evidencia que tenía delante de él. Entre los negativos fotográficos encontró facturas, notas y otros papeles que arrojaron datos sobre la persona detrás del lente.
Hasta que, por un número telefónico en una anotación, pudo saber quién era y qué hacía esa fotógrafo. La respuesta lo sorprendió: era una niñera.
Esa información generó más preguntas que respuestas. Maloof comenzó a indagar más sobre la personalidad de Maier, cómo una niñera supiera tanto de fotografía, cómo y qué la motivó a tomar fotos desde el anonimato.

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©Pablo Felipe Pérez Goyry.